RocaDragón

Blog Todo-Terreno

Promesas del Este, una de ‘rusitos’

Ahhh, David Cronenberg, un director polémico, como tantos otros, al que la Academia no acaba de reconocer como un genio del cine. Sus muchas producciones (Videodrome, eXistenZ, Una Historia de violencia, etc.) son brillantes, aunque sin duda difíciles de ver. Pero cuando uno vive de lo que hace, debe easternpromisesreview.jpgabandonar algunos aspectos de gusto propio, y centrarse más en lo que pide el público, dando lugar a un producto más comercial, y no por ello peor. Así, Promesas del Este surge como una grata sorpresa tras un verano lleno de pastiches incomibles.

El film gira en torno a Nikolai y Ana, dos personas muy distintas cuyos caminos se cruzan sin comerlo ni beberlo. El primero, encarnado por Viggo Mortensen, es chófer de Kirill (Vincent Cassel), un mafioso alcohólico y medio loco. Kirill es hijo de Semyon (Armin Mueller-Stahl), un importante capo del clan de los Voritz Zakone (otro mafioso, vamos). Ana (Naomi Watts) es enfermera de hospital. Ésta ayuda a una chica moribunda a dar a luz a una niña, y tras ello la madre muere y Ana encuentra su diario, que podría comprometer a alguién dentro del clan.

No puedo continuar sin antes dar a conocer mi visión sobre las personas de origen ruso. Son, ni más ni menos, como cualquier persona de otro país. Pueden ser padres de familia comprometidos y trabajadores, que quieren a su esposa y sus hijos más que a nadie, con metas en la vida y valores aceptables (bondad, tolerancia…), ó todo lo contrario (que tampoco vivimos una utopía). Ahora bien, si nos trasladamos al cine americano, la cosa cambia: todo ruso es mafioso, ex-militar retirado o ex-espía del KGB. Ni uno se salva. Y sueltan frases del tipo: “En nuesstrro paíss ess todo mejor” ó “Dimitrri, vamonóss”, totalmente tópicas y sin ningún alarde de imaginación. Ahí reside el principal defecto de Promesas del este. Presenta a los rusos (los que viven en Londres, en este caso) como alcohólicos, mafiosos sanguinarios e intolerantes. Pero si olvidamos este defecto, tenemos entre manos un diamante como un puño.

eastern-promises.jpg

Va siendo hora de peinarse, chaval

La cinta se apoya claramente en las interpretaciones de sus protagonistas, Mortensen y Watts. Tal vez sea la química, ó que son unos actores buenísimos, pues lo cierto es que se te hace la película más corta viendolos en pantalla. Viggo se mueve como pez en el agua, dando una credibilidad acojonante a su papel (leches, si parece un ruso de verdad) y Naomi tampoco lo hace nada mal. Vincent Cassel no lo hace ni bien ni mal, lo hace como siempre: sobreactuando, y le viene que ni pintado para un personaje desesperado y atormentado. Y atención a Mueller-Stahl, un tipo agradable al principio, y cabroncete al final, que sorprende por su solidez como actor.

Otra cualidad positiva de Promesas del Este son su banda sonora, compuesta por Howard Shore (El Señor de los Anillos), que consigue ambientar perfectamente un Londres oscuro y cruel, acentuado por la notable fotografía de Peter Suschitzky (El Imperio Contraataca, ahí lo llevas). El puntito negativo se lo lleva el guión de Steven Knight, que flojea en determinados momentos, aunque nunca llega a la categoría de malo.

Una historia que te atrapa de principio a fin. Si David Cronenberg perfeccionase su trabajo de manera que todas sus futuras películas fueran como ésta, debería ir abriendo hueco en su estantería para la preciada estatuilla. Ha sabido reprimirse lo suficiente para no hacer una orgía de sangre y muerte, y sin embargo también ha sabido darle su toque personal (la pelea en los baños, ¡ay, mi ojo¡). Y si Cronenberg puede evolucionar, aún hay esperanza para Michael Bay…

promesas-del-este-3.jpg

Comienza Super Mafioso 2008

Anuncios

octubre 14, 2007 Posted by | Cine | | 4 comentarios